
El famoso sueño americano, que sigue atrayendo a los inmigrantes a Estados Unidos con el deseo de triunfar en las finanzas, para muchos comienza con una valiosa posesión: la tarjeta de residente permanente, conocida como la green card, puerta de entrada a un enorme horizonte laboral.
La posesión de la green card le permite a los titulares tres derechos principales: vivir permanentemente en Estados Unidos, trabajar en cualquier trabajo legal y estar amparado por las leyes norteamericanas a nivel federal, estatal y local.
